Esta mesa recuerda a una tabla y tiene el aspecto de la madera natural.
El roble es una madera dura, muy resistente y duradera con las vetas muy visibles; con el tiempo el color se oscurece y adquiere un tono marrón dorado.
Gracias a las variaciones naturales de la veta y el color, cada una de estas mesas de madera es única.
La forma curvada del respaldo resulta muy cómoda.
El asiento es muy cómodo y está hecho de láminas de madera maciza que resisten perfectamente las inclemencias del tiempo.
El mueble es de acacia, una madera duradera y resistente gracias a la alta densidad de sus fibras.
Las sillas se pueden apilar en grupos de tres, por lo que son fáciles de guardar.
Puede usarse tanto en interiores como exteriores.