Puedes llenar los estantes con diferentes cajas de almacenaje para adaptar el espacio a lo que guardes y personalizar el aspecto de la librería.
Despliega la mesa para colocar lo que necesites, desde cuadernos o el portátil hasta tazas de café, y vuelve a plegarla si necesitas más espacio en el suelo para hacer yoga o bailar, por ejemplo.
Con esta combinación de librería y mesa te resultará muy fácil alternar entre distintas actividades, algo ideal si tienes poco espacio.